juliozuniga.com
juliozuniga.com
Opino

El buen pastor
AutorJulio Zúñiga | FechaMartes, 4 de Noviembre de 2008

Me acabo de dar cuenta que tenemos un tremendo jefe.

No es algo que no haya pensado en todos estos meses que lo conozco, pero hace unos días se me hizo tan evidente que no podía creer la suerte que teníamos.

Es que el tipo se las trae. Claro, la primera tentación es decir que “destaca porque sus predecesores eran muy malos” y sería cierto, en parte. Pero él tiene características que lo hacen sobresalir en el medio, más allá de quienes le pongan al lado para compararlo.

Para empezar, es un profesional extremadamente exigente. No es de los jefes barreros que dejan que su “regalón” haga y diga lo que quiera. Tampoco es de aquellos que le aguantan cualquier cosa a sus empleados talentosos por el solo hecho de serlo. Para trabajar con él hay que esforzarse al máximo, pero además respetar el trabajo que se está haciendo y no andar cuchicheando en el pasillo. Y cuando las cosas salen bien, pero no tanto como él quería, lo reconoce y lo hace ver a todos.

Pero no sólo eso… A diferencia de muchos otros jefes, que dejan a todo el mundo clavado con las tareas del día mientras se van a disfrutar el fin de semana a la playa, este tipo es trabajólico. Trabaja más que cualquiera de sus subalternos, al punto que hay personas que consideran que está loco. En realidad, si… es un poquito enfermo eso de “vivir para trabajar” y no “trabajar para vivir”. Pero supongo que este hombre es un obsesivo un apasionado, alguien que ama tanto lo que hace que no puede dejar de hacerlo.

Sin embargo, creo que una de sus mejores características es su enorme capacidad autocrítica. Jamás en mis años de trabajo, en mis tiempos como jefe de área, había conocido a una persona tan capaz de analizar su propio desempeño de esa manera tan exigente. Primero, porque cuando se equivoca, lo reconoce sin problemas ante cualquiera que le pregunte o se lo enrostre. Segundo, porque si uno de sus subalternos comete errores en el trabajo, este jefe no lo acusa de ser el culpable de todo. Al contrario: es él quien se hace responsable por asignarle la tarea.

En esta época en donde normalmente lo que importa son los resultados y no la forma en la cual se consiguen, a este jefe se le evaluará mejor o peor si logra o no obtener el gran objetivo que todos esperamos.

Aunque yo creo que lo va a lograr, si no es así… ya ha hecho suficiente. Gracias a él sus trabajadores destacan por su trabajo y no por su vida personal. Hizo que muchos subalternos fueran considerados en la primera línea de sus respectivos equipos, algunos incluso se han ido a trabajar a otros países. Y creo que, sin saberlo ni quererlo, nos dejó una interesante lección a todos los que ejercimos o ejercemos jefaturas en cualquier rubro. Da lo mismo si no clasifica a Chile al mundial de Sudáfrica 2010…

Deja un comentario

Los campos marcados con asterisco (*) son obligatorios.

juliozuniga.com
juliozuniga.com