
Julio Zúñiga |
Miércoles, 6 de Febrero de 2008Una agradable sorpresa me llevé hoy al revisar aquella “Biblia de las preocupaciones del chileno medio” que es Lun.com. Aunque confieso que antes lo leía todos los días, últimamente me dedico solo a “ojearlo” (de ojo, no de hoja) en busca de algo que me de ganas de leer. Y la mayoría de las veces no encuentro nada.
Hoy, 6 de febrero de 2007, me encontré con un titular interior que decía que el “gobierno les pagará parte de la cuenta de internet a las familias más pobres”: un anuncio dado a conocer por el Subsecretario de Telecomunicaciones, Pablo Bello, después de la presentación del Barómetro Cisco de la Banda Ancha en Chile.
Más allá del importante beneficio que implica este proyecto para “la mitad más pobre de Chile”, familias para las cuales una conexión de banda ancha en casa representaría un gasto del 10% de sus ingresos mensuales, lo relevante es que las autoridades siguen viendo en Internet una interesante herramienta para la educación.
Tal como en el pasado se estableció que el agua potable y la electricidad eran servicios básicos para la población, “para el Siglo XXI, el servicio básico es la conectividad, o sea internet” explicó el subsecretario, quien indicó que se están estudiando experiencias internacionales y que lo más probable es que se establezca este beneficio para los hogares de bajos ingresos en que haya un niño en edad escolar. Consultado sobre cuando podría estar disponible este subsidio, respondió que están trabajando para que sea “lo antes posible”.
Para muchos de los que crecimos con el Cine, la Radio, la TV y los diarios como únicos medios de comunicación, la citada frase del subsecretario podría sonar exagerada. Nadie se ha muerto por no tener Internet como se muere por beber agua contaminada o comer alimentos descompuestos. Pero no se puede desconocer que, más temprano que tarde, no saber qué hacer frente a un computador y no tener las destrezas mínimas para usar la “red de redes” será algo muy semejante al analfabetismo, con lo cual la triste brecha económica, social y educacional entre un estudiante rico y uno pobre se mantendría sin alteraciones, con las consecuencias que hemos sufrido ya durante muchos años.
Siempre es una buena noticia la llegada de los datos del Barómetro Cisco. Cada semestre, nos regocijamos al saber que el informe sigue señalando a Chile como líder absoluto en Latinoamérica en cantidad de conexiones “broadband”. El 2007, se registró un crecimiento de un 28%, con lo cual anotamos 1.323.446 abonados. Sin embargo, sería una gran noticia si, en un futuro próximo, este crecimiento se atribuyera a la llegada a la “banda ancha”de los sectores populares. Si ese “lo antes posible” del subsecretario llega de verdad “lo antes posible”. Si un día entramos a Lun y vemos, dándose codazos con las declaraciones de la modelo o el “experto” de turno, un titular que confirme que proyectos de esta índole ya son una realidad.
“Nadie se ha muerto por no tener Internet como se muere por beber agua contaminada o comer alimentos descompuestos”
Uhmmmm…